lunes 16 de enero de 2012

¿Somos unos ingenuos los liberales?

Hay una crítica muy común a los liberales cuando se nos dice que somos unos ingenuos y que creemos que todos somos buenos. Nada más alejado de la realidad. Teniendo en cuenta que los liberales somos individualistas metodológicos, que sólo el individuo es el que actúa, cada vez que se analiza una institución u organización hemos de remitirnos a los individuos que la forman.

Por tanto, los liberales tenemos recelo a que unos individuos tenga el monopolio de la ley y la violencia, ¿eso en qué sistema ocurre? Pues en los sistemas actuales, donde el Estado tiene el monopolio de la violencia legítima, toma ya la definición de marras. Vaya que en un sistema liberal, la violencia siempre aplicada como legítima defensa está descentralizada, cada individuo puede aplicarla, si no, puede contratar a empresas de seguridad o unirse un grupo de individuos de forma voluntaria.

Por el contrario, ahora el Estado de forma unilateral puede aplicar la violencia como, cuándo, dónde y contra quienes quieran. Para empezar lo hace sobre cada uno de nosotros con todos los impuestos y legislación a cualquier nivel, desde el municipio hasta el europeo. 

De hecho el inicio de la violencia continua lleva a la destrucción mutua y no supera ningún cálculo económico salvo que uno sea un suicida o que la otra parte no va a responder. De modo que, sólo el Estado sabiendo que los ciudadanos no van a responder, ya que no tienen medios ante cualquier medida que él aplique, puede usar la violencia de modo arbitrario.

Resumiendo, ¿quién es más ingenuo? ¿Un liberal que desconfía de todo el que concentre poder y use la violencia? ¿O un intervencionista que deja a los ángeles que gobiernen en modo de un Estado omnipotente?

sábado 31 de diciembre de 2011

Mal camino

Las primeras medidas toman un camino entre la reducción del gasto del Estado y aumento de la intervención a través de los impuestos. Hay una consideración previa, y es que el déficit es mayor del que decía el PSOE, pero tampoco ha pillado por sorpresa ya que FUNCAS lo venía avisando.

Ahora las medidas se puede dividir en recortes o congelación, es decir, la vía del gasto y la subida de impuestos, es decir, vía de los ingresos. Los primeros hay que aplaudirlos, pues van en la buena dirección, aunque se queden cortos. Por ejemplo, la subvención directa a partidos, sindicatos y patronal se reducen al 20%, ¿nada más? Y el restante 80%, ¿por qué se mantiene? Eso sin contar las subvenciones indirectas a través de cursos, EREs, fundaciones, ONG, etc.

Otra cuestión es el de los funcionarios, ya que la tasa de reposición cero es un buen comienzo, pero hay que reducir los que sobran, sean del tipo que sean. Lo que no puede ser es que los que lo son por oposición sean intocables y totalmente improductivos y otros aunque no sean trabajadores por oposición, sí que lo sean. Por tanto, hay que orientar los incentivos igual que una empresa (privada). Además, hay que tener en cuenta las duplicidades y gastos a nivel autonómico, que son uno de los grandes males del actual estructura del Estado.

Por tanto queda recorrido para rebajar el gasto sin tocar si quiera el endiosado Estado del Bienestar. Todo esto para qué, pues para no tener que llegar a la segunda parte, la subida de impuestos, esos que Rajoy decía que no iba a tocar, ni hacia arriba, ni hacia abajo. Cuanto más altos son los impuestos, menos espacio queda para la sociedad, para el individuo que crea y genera riqueza. Es todo un despropósito subir el IRPF y el IBI, ya que penaliza el trabajo y el ahorro que tanto necesitamos.

Ojalá me equivoque y sea una subida temporal como dijo Soraya reiteradas veces, pero es fácil subir impuestos, bajarlos es otro cantar. En las próximas semanas veremos las reformas laboral y financieras. De aquí a marzo queda mucho.

lunes 12 de diciembre de 2011

Discurso de un libertario en Wall Street

Gracias a un retuiteo de Jorge Valín, a su vez hecho por Isaac Jiménez, he encontrado este vídeo de un chaval en Wall Street. En youtube titulan Increíble discurso de un indignado en Wall Street. Ahí es cuando uno suspira y desearía que nuestros indignados fuesen así, pero no. Vean y disfruten de estas verdades como puños dichas por el jovencito.

sábado 3 de diciembre de 2011

Los políticos contra los precios

Todo el que lea este blog sabe que una de las mayores contribuciones de Hayek es la defensa de los precios en un mercado libre ya que son las señales que nos guían, que guían esa mano invisible, pero no ciega de la economía.

Ahora bien, un sistema de precios, el precio implica discriminar y poder ajustarse lo máximo posible a las demandas de los consumidores. La posibilidad de ajustarse y por qué no decirlo, discriminar según el tipo de consumidor puede tener su máximo exponente en el sector de los servicios como educación, sanidad, formación, viajes y todo lo que a uno se le pueda ocurrir.

¿Por qué estoy diciendo todo esto? Porque esta semana ha saltado la noticia de una autoescuela en Zaragoza que daba dos precios distintos de un paquete cerrado según el sexo del consumidor, donde las mujeres por pura estadística necesitan más clases prácticas y los hombres menos. Todo el que se haya sacado el carné de conducir sabe que lo realmente caro son las dichosas clases prácticas, ya que las teóricas se dan en grupo y prácticamente puedes dar todas las quieras por un precio bajo.

Así que los políticos han tachado esto de intolerable y ya han arremetido contra dicha cadena de autoescuelas. Buscando por internet he podido ver cómo el precio para los hombres ha subido en 100 €, no sé si han bajado el precio para mujeres o no, pero han final estas medidas sólo perjudican al consumidor. Así que a partir de ahora a los hombres les saldrá más caro el carné en esas autoescuelas para que las mujeres puedan tener un precio más bajo. Gracias políticos porque antes no había coacción y el precio se ajustaba más al tipo de consumidor, ahora no.

¿Qué será lo siguiente? ¿Obligar a todos a contratar el mismo ADSL? ¿Comprar la ropa de la misma talla o marca? ¿Todos el mismo coche? El mercado implica discriminación para ofrecer un mejor servicio, producto y precio, la política significa ver un fajo de billetes al cual robar cuanto más mejor.

sábado 26 de noviembre de 2011

Lenta agonía

Hace una semana de las elecciones, después de todo el jolgorio, alegría y botes en el balcón de Génova. Rajoy sigue precisamente allí, en Génova. El problema es que España no aguanta más, y los acreedores no están dispuestos a aguantar casi un mes hasta que Rajoy empiece a mandar, para bien o para mal.

El Estado vive una lenta agonía por culpa de que los socialistas no quieren abandonar el poder. Si para un político el poder muchas veces es el fin último de su carrera, de su propia existencia en los socialistas parece que esto se manifiesta en niveles extremos. Tenemos a Zapatero, un presidente en funciones que ni siquiera se ha presentado a las elecciones, con lo cual, aunque hubiera ganado su partido tendría que hacer las maletas, pero parece que las nubes se cuentan mejor desde el palacio.

Por tanto, si a los socialistas les quedaba algún atisbo de honor se ha ido por el desagüe de la Historia, lo único que les interesa es fastidiar a España y dejarle lo peor posible la situación al PP para luego poder criticar desde la manera más populista, que es lo único que saben.

Mientras tanto en el propio PSOE, andan a la gresca con su congreso abriendo un proceso cainita como siempre han sido con ellos mismos y con todos los demás. ¿Quién se llevará la cabeza de quién? Bueno, creo que esto es lo más parecido a un circo romano hoy en día, pero eso da para otro comentario.

lunes 21 de noviembre de 2011

La hora de Rajoy y sus chicos

Primero tengo que dar la enhorabuena a Rajoy y al Partido Popular por la mayoría absoluta, para que no me tachen de maleducado. Ahora bien, la pelota está en campo popular ya que mandan en el gobierno central, en la mayoría de autonomías, a la espera de la andaluza, y en muchos municipios.

Ahora bien, la tarea de Rajoy será coger la tan temida sierra eléctrica y cortar las ramas del Estado, ya no nos sirve quitar más hojas. Además, liberalizar de una manera profunda toda la economía para conseguir empezar a crear empleo sin necesidad de crecer al famoso 2%. Todo esto sería sólo la parte económica, porque la parte político-social daría para otra entrada.

Además, en estas elecciones, el voto popular se ha mantenido fiel, incluso ha subido en casi 500.000 lo cual se puede interpretar como el techo del PP o como un signo de que no es capaz de atraer más votos. Porque sinceramente, el perdedor con mayúsculas ha sido el PSOE, obteniendo 110, que todavía me parecen muchos para lo que se merece y perdiendo más de 4 millones de votos.

Los grandes beneficiados han sido IU y UPyD, uno por la izquierda y otro por el centro si utilizamos el lenguaje político. Sí, ya sé, que es una pena que con tantos votos por parte de cada uno, sobre todo de UPyD que si el PP no lo remedia, no tendrá grupo propio por poco más que un 0,3% de los votos nacionales.

Continuando con los datos a comentar, los resultados en Andalucía han sido 33 PP, 25 PSOE y 3 IU, lo cual extrapolando a elecciones autonómicas significaría una mayoría absoluta del PP y UPyD podría llegar a sacar escaños siendo la cuarta fuerza política con unos 200000 votos.

Por último y no menos importante el Partido de la libertad individual (P-Lib) al final sólo se pudo presentar en Madrid y Zaragoza consiguiendo 2.076 votos, es poco, lo sé, pero es un comienzo, teniendo en cuenta que es el único partido 100% liberal que se presenta en solitario en nuestra época democrática.

sábado 12 de noviembre de 2011

Límites de la democracia

Cuando se empezó a extender la democracia como sistema de elección para nuestros gobernantes se creía que éste sistema sería un límite para el poder. Entiendo poder como Estado, pasando de un monarca absoluto a un gobierno representativo.

Ahora bien, con el paso de los años más que limitar la democracia ha servido para aumentar sin medida el poder del mismo hasta límites insospechados. Si bien la forma de elección de representante tiene sus fallos según el sistema, la gran parte de veces se elige al gobernante que promete extender más dicho poder.

Ahora bien, hay que diferenciar entre la libertad de pensamiento y opinión con la libertad de voto. Un individuo puede tener ideas ecologistas incluso rozando planteamientos maltusianos para hacer más "sostenible" el planeta, o puede tener ideas comunistas que nieguen la libertad, propiedad e incluso la misma democracia. Es cierto que le podemos decir a un maltusiano que se suicide y nos deje tranquilos o a un comunista que se vaya a Cuba o que monte una comuna en su casa a ver qué tal le va. Pero al fin y al cabo no somos quienes para decirles que no puede tener esas ideas.

El problema viene cuando esa opinión se plasma en un voto, porque en el caso de salir elegido un político de esa tendencia no sólo aplica las ideas a quien quiere si no a quien no quiere, imponiéndolas a toda la población. Ya sé que muchos diréis, así es la democracia, manda la mayoría, etc. Bien, pero ¿el ético este sistema? ¿No deberíamos pasar de una dictadura democrática a una democracia limitada? Sé que esto es hablar del sexo de los ángeles si la sociedad no tiene esas ideas, pero habría que replantear los límites de la democracia ya que ésta no siempre significa un alto grado de libertad, si no que podemos ir perdiéndola poco a poco.

Por tanto, la democracia como tal es un sistema de elección para nuestro representantes que además se ha de ceñir a asuntos públicos, pero por eso mismo ha de estar limitada en ámbitos privados y respetar al máximo nuestra vida, propiedad y libertad. Hay que abogar por un Estado mínimo y no por una Estado absoluto, por muy democrático que sea.