sábado, 10 de mayo de 2014

"Un estupendo gestor de los negocios privados"

En un país donde la clase política aspirase a ser una élite en algún sentido, ya sea empresarial, intelectual, etc. Esta frase sería un buen reclamo para la campaña electoral como en la qu estamos inmersos. Sin embargo, Spain is different, la portavoz del PSOE en el congreso, además de invertarse ministerios, utiliza esta frase para insultar al candidato del PP.

Vamos a ver, ¿está Soraya Rodríguez a sueldo de Cañete para que le haga la campaña o realmente en España esto es realmente una mancha en el curriculum vitae del exministro? Si es lo primero, lo entendería perfectamente, si es lo segundo, supongo que ella no tendrá ninguna experiencia gestionando negocios privados, ni siquiera su casa.

Por desgracia, esto es algo demasiado habitual, sobre todo en altos puestos, donde encontramos a muchos candidatos que no es que no hayan gestionado un presupuesto, si no, que no han tenido una triste nómina fuera de la política.

Ya sé que es algo muy manido, pero es cierto que el filtro interno no funciona, es decir, el dedazo del jefe, ya que cómo no, elegirá al más sumiso y no sé si unas primarias lo mitigaría, pero bueno, al menos se podría probar.

También es cierto, que no confío en demasía en que forme parte de la legislación actual algo así como que todo político ha de tener x años de experiencia en la empresa privada, puesto que seguro que hecha la ley, hecha la trampa como se suele decir.

Por tanto, lo único que nos queda es que los votantes intenten elegir a personas realmente válidas o los miembros de los partidos hagan presión interna para que la selección política mejore, aunque esto sea realmente complicado, lo digo por experiencia.

PD: consejo para el PSOE, que Soraya Rodríguez deje de hacer campaña si no quieren que aumente el número de votos al PP.

miércoles, 9 de abril de 2014

Liberales de todos los partidos

Con las próximas elecciones europeas y, sobre todo, con el nacimiento de VOX, se ha reabierto el ya famoso, antiguo y manido debate de a qué partido ha de votar un liberal.

Primero, hay que tener claro que el voto es personal e intransferible, ningún partido por muy representativo de una ideología que sea es dueño del voto de ningún ciudadano, tampoco significa que tiene asegurado un número de votos de un colectivo como suele pensar el PP con los católicos o conservadores o simplemente personas que no votan a partidos de izquierda. Lo mismo podríamos decir del PSOE o de los nacionalistas según la región.

Segundo, todo partido o casi todo partido tiene algo de liberal en su programa. Me explico, todos venden libertad, incluso los comunistas, la libertad es una palabra que vende y mucho, pero lo que realmente hay que hacer es analizar qué hay en sus programas o ideologías. En este sentido, los partidos suelen defender más intervención del Estado en ciertas parcelas y menos en otros, con lo cual todos tienen cierto grado de liberalismo, en este sentido.

Tercero, la ideología liberal, o más bien, la familia que es el liberalismo no tiene una postura sobre el voto. ¿Es liberal votar a un partido? ¿Votar en blanco? ¿Votar nulo? Básicamente es liberal votar libremente lo que uno desee, en conciencia, nada más. el resto es pura retórica.

Cuarto, el tema de la libertad como muchos otros a la hora de votar es cuestión de grados y ámbitos, con lo cual hay personas que siendo (y considerándose) liberales pueden votar a partidos que no lo sean tanto en su conjunto esperando que en algunas parcelas sí que aumente ésta.

Quinto, no hay que olvidar que hablamos de política que todo aumento de libertad es bienvenida. Está claro que es mejor más libertad que menos y que es más coherente o al menos desde el punto de vista liberal, preferible, votar a un partido cuyo programa liberal que a uno que no, pero no hemos de volvernos locos ni repartir carnés de liberales o excluir al que no vote a un partido concreto, eso, precisamente no es liberal.

Precisamente una de las características de una sociedad abierta y libre es la gran variedad de visiones y opciones respetando al resto.

lunes, 14 de octubre de 2013

Anarcocapitalismo vs anarcoestatismo

La aplicación de los principios liberales hasta las últimas consecuencias, sobre todo los de la escuela austriaca da lugar al anarcocapitalismo, cuyo máximo exponente es Murray Rothbard. En pocas palabras el anarcocapitalismo se podría definir como un sistema donde el Estado no existe, todos los bienes y servicios son generados de forma privada e intercambiados de la misma forma.

Ahora bien, quedándonos un paso antes, lo que se conoce como Estado mínimo o minarquismo, dicho Estado tiene las funciones de defensa, leyes y justicia. Por tanto, en un sistema anarcocapitalista la defensa se quedaría repartida tanto en individuos mediante la libertad de armas y la legítima defensa y empresas de seguridad privada, mientras que en un Estado mínimo ésta función la tiene el Estado.

Es más, un Estado se puede definir en palabras de Weber como el monopolio de la violencia legítima dentro de un territorio, aunque dentro de dicho territorio se permita la libertad de armas a civiles o empresas de seguridad privada, dicha función está muy limitada por el propio Estado.

Llegados a este punto, podríamos diferenciar entre un sistema de empresas de seguridad y otra en un sistema de Estados mínimos. Entonces, si al primero llamamos anarcocapitalismo, ¿no sería el segundo un anarcoestatismo?

¿Acaso hay un órgano central que ordena y mantiene los Estados en un estado de paz y armonía? Ahí tenemos los ejemplos de la ONU y demás sirven para poco, más bien para ocultar a tiranos y ladrones y de paso, vivir con grandes sueldos a costa de los contribuyentes a nivel mundial, un chollo, ¿no cree?

Además, cuando las empresas de un sector aumentan o disminuyen sus cuotas de mercado o se generan nuevas, se produce de forma pacífica, ¿se han producido guerras entre Microsoft y Google o Apple? No, ¿verdad? Pues solo hay que echar un vistazo atrás para comprobar qué ocurre cuando los Estados cambian de tamaño, aumentan, disminuyen o se segregan, sin embargo, a este anarcoestatismo no le tenemos ningún miedo.

Por último, y como he mencionado de pasada, mientras que las empresas pueden convivir en el mismo territorio, los Estados no lo hacen, de modo que a día de hoy puedes tener un móvil coreano, unos tenis americanos y una botella de agua española, además cada una de ellas fabricadas a saber dónde. Sin embargo los servicios estatales no puedes cambiarlos salvo que el que emigre seas tú.

Actualización 16 de octubre:

La entrada también ha sido publicada en Austroanarquistas.com

jueves, 10 de octubre de 2013

Banderas y otras telas

Hace unas semanas en LiberalSpain discutían sobre la legitimidad de quemar banderas y el pasado sábado Juan Pina, publicaba el siguiente tuit:
El cual dio lugar a un pequeño debate entre el propio Juan Pina, Luis Serrano y yo mismo. y que quien esté interesado puede verlo yendo al propio tuit.

Este tema es complejo por todo lo que implica, así que voy a desgranarlo poco a poco.

1.- Físicamente una bandera es cierto que no es más que un trozo de tela con unos dibujos y colores concretos. Igual que un libro no es más que láminas de celulosa con manchas de tinta.

2.- Sin embargo, una bandera igual que un libro tienen un valor por la interpretación que se les da, es decir, una persona que vea un ejemplar de El Quijote, sabe que no es mero papel, una persona que vea una bandera con tres bandas horizontales, rojigualdas sabe que no es un mero trozo de tela. Pero, si yo veo un libro en chino mandarín o una bandera que no conozco para mí no significa absolutamente nada.

3.- Desde el surgimiento del Estado-Nación modernos las banderas se las han apropiado los Estados, eso es cierto, ahora bien, de la misma manera los Estados se han apropiado de todas las instituciones que han podido como el dinero, el derecho, el lenguaje, etc y eso no las deslegitima, más bien, lo que hay que hacer es desestatalizarlas. Con lo cual las banderas nacionales tienen legitimidad en tanto en cuanto son voluntariamente aceptadas por los individuos de la propia nación.

Una vez dejado claro estos puntos, ¿qué ocurre con la quema de banderas? Pues, bien a partir la teoría de la propiedad y el principio de no agresión podemos inferir que si tú compras un bandera y la quemas es tu propiedad y no hay ningún problema, lo cual es cierto. Solo habría que tener cuidado de que al quemar la bandera no quemases algo que no fuera tuyo.

Ahora bien, sinceramente aunque si yo veo a alguien quemando una bandera de España y me siento ofendido es algo totalmente subjetivo, pero es curioso comprobar que la persona que intenta mostrar su rechazo a una nación que no existe como ocurre en el caso de los nacionalistas catalanes, lo que hacen es quemar dicha bandera. ¿No están de este modo dando carta de naturaleza? Según el refrán no hay mayor desprecio que no hacer aprecio, de modo que quemar o destruir símbolos de una nación no es más que asumir que dichos símbolos tienen significado.

Resumiendo, las banderas o símbolos libremente aceptados son legítimos y ante todo hay que tener respeto mutuo ante los distintos símbolos de las naciones, ya que son proyectos voluntarios entre individuos que no tienen que entrar en conflicto, los que crean y generan esos conflictos son los Estados que a día de hoy usurpan dichas naciones.

sábado, 3 de agosto de 2013

¿Qué es el mercado?

Después de 3 meses sin publicar una entrada, vuelvo a publicar unas pequeñas reflexiones sobre qué es el mercado, tan denostado y desconocido a la vez, espero que disfrutéis con el comentario.

El mercado desde la perspectiva austriaca se podría definir como el proceso infinito de intercambios libres y voluntarios entre dos o más partes. Bien, esto queda muy bonito en un libro de texto de Huerta de Soto o de algún profesor liberal, pero si estás tomándote unas cervezas como mínimo te mirarán raro y dirán eso de "ya está el friki".

Pues bien, lo primero que habría que hacer para empezar a explicar qué es el mercado, es pensar  qué ocurriría si no existiera éste. Es decir, si no existieran los intercambios voluntarios. Sólo quedarían dos alternativas. 1) La autarquía más absoluta, 2) La planificación y totalitarismo más cruel. Es decir, o no habría intercambios o estos serían forzados y planificados.

El primer argumento sería precisamente la gran crítica que muchos realizan al liberalismo, es decir, el hecho de considerar que los individuos son individuos para todo. Pero todos sabemos que no es así. Desde que nacemos, lo hacemos en una familia, normalmente padres, hermanos, abuelos, tíos, primos... ¿en serio que los individuos podemos vivir sin relacionarnos y cooperar?

El segundo argumento, es aplicar hasta sus últimas consecuencias el comunismo, lo cual leva a no aplicar tampoco la propiedad privada, pero esto daría para otro tema.

Sin embargo, en nuestras sociedades podemos encontrar ejemplos donde hay tipos de intercambios voluntarios que están prohibidos como drogas o prostitución. Otras donde estos intercambios están restringidos como alcohol o contratos laborales y, en tercer caso, intercambios forzados como los impuestos o el servicio militar obligatorio.

Por último, hay que recordar que la unidad básica del mercado es el individuo, es decir, nosotros. Como muy bien titula Daniel Lacalle su último libro, Nosotros, los mercados, es el resumen perfecto de lo que es el mercado, nosotros.

Actualización 05-08-2013

Desde Twiiter me han dado esta respuesta a la pregunta y dado que me parece interesante aquí la tenéis.

martes, 23 de abril de 2013

Desenreda el camino del estado

Nueva entrada publicada el domingo 21 de abril en LiberalSpain:

Hace unos días, aparecía en esta web el artículo La divulgación del liberalismo, donde marcaba unos puntos bastantes interesantes y siguiendo con el tema de divulgación del liberalismo, hay varios temas que sería conveniente tener en cuenta.

1) El principal y mencionado es presentar soluciones o al menos la manera de desandar el camino del Estado. Hay que devolver el poder a la sociedad y la libertad a todos los individuos. Preguntas como, si el Estado no construye carreteras, da educación, sanidad, pensiones… ¿quién lo hará? Es cierto que el mercado, pero dicho así es peor que no decir nada, así que hay que buscar ejemplos donde se haga como el cheque escolar y sanitario en Suecia, considerado el paraíso del intervencionismo y la socialdemocracia.
Continuad leyendo

viernes, 22 de marzo de 2013

El gobierno contra Google maps

Nueva entrada en LiberalSpain:

Nuestro querido gobierno, quiere ponerle puertas a Google maps apelando a la seguridad nacional, como no. La principal preocupación del gobierno es que edificios tan delicados como una central nuclear no sean objetivos de grupos terroristas, pero ¿de verdad que unos terroristas utilizan Google maps para sus ataques?