
Después de unas semanas citando partes de esta gran obra hoy toca recomendarla. Es una de las obras fundamentales de Hayek, por no decir casi obligatoria para entender a este gran liberal. Cabe contextualizar la época y el lugar ya que si no uno se pierde, nos debemos situar antes de la II Guerra Mundial en Inglaterra.
Hay que mencionarlo porque es un libro dirigido a los ingleses advirtiendo del camino que sigue la nación inglesa ya que después del liberal siglo XIX se vive el siglo de los totalismos, con el fascismo, nacionalsocialismo (o nazismo) y comunismo. Hay que advertir que este camino de servidumbre no es irreversible y el libro es más una advertencia que un lamento.
También es curioso cómo Hayek deja la puerta abierta para cierta intervención del estado que en libros posteriores intenta corregir, ya lo comenta Carlos Rodríguez Braun en el prólogo a la edición de Unión Editorial y todo el que haya leídoFatal arrogancia le chirriará leer ciertas afirmaciones de las manos de Hayek.
Por último, es un libro que se sale un poco del tema de investigación del austriaco ya que el ensayo es político y no económico, pero uno no deja de deleitarse de cómo demuestra y comenta las conexiones entre las interferencias políticas y las restricciones en la economía y en la libertad individual.
En una época en la que una vez más estamos en el camino de la servidumbre, sobre todo en España, siempre es bueno una llamada de atención para que estemos vigilantes en la defensa de la libertad.
Publicado en Clases medias Aragón
Hay que mencionarlo porque es un libro dirigido a los ingleses advirtiendo del camino que sigue la nación inglesa ya que después del liberal siglo XIX se vive el siglo de los totalismos, con el fascismo, nacionalsocialismo (o nazismo) y comunismo. Hay que advertir que este camino de servidumbre no es irreversible y el libro es más una advertencia que un lamento.
También es curioso cómo Hayek deja la puerta abierta para cierta intervención del estado que en libros posteriores intenta corregir, ya lo comenta Carlos Rodríguez Braun en el prólogo a la edición de Unión Editorial y todo el que haya leídoFatal arrogancia le chirriará leer ciertas afirmaciones de las manos de Hayek.
Por último, es un libro que se sale un poco del tema de investigación del austriaco ya que el ensayo es político y no económico, pero uno no deja de deleitarse de cómo demuestra y comenta las conexiones entre las interferencias políticas y las restricciones en la economía y en la libertad individual.
En una época en la que una vez más estamos en el camino de la servidumbre, sobre todo en España, siempre es bueno una llamada de atención para que estemos vigilantes en la defensa de la libertad.
Publicado en Clases medias Aragón
3 comentarios:
Y ¿qué sucede con la libertad religiosa? ¿Hay que defender esa también o podemos hacer una excepción para que los obispos no se enfaden?
También hay que defender la libertad religiosa. Si alguién se enfada que se enfade, normalmente son otros los que no la defienden para que no hablen los obispos.
Que algunos pongamos de relieve el tono de prepotencia moral de los obispos que se permiten el lujo de dar órdenes a los que consideran diputados suyos, casi de su propiedad, no quiere decir que queramos limitar su libertad de expresión sino sólo que lamentamos el estadio predemocrático de pensamiento en el que se hayan esos obispos. Nada más. Por decir, que digan lo que quieran. No seré yo el que se oponga. Me encanta que la gente manifieste opiniones discrepantes a las mías que yo pueda tratar de rebatir.
Sin embargo, ellos sí que no respetan la libertad religiosa negando la apostasía a los que se quieren marchar de la iglesia católica. ¿Por qué? Porque en el fondo no creen en la libertad religiosa ni en la libertad en general. Creen en la superioridad moral de los principios que ellos dicen que han sido revelados por dios, por su dios, y que, en general, suelen ser incompatibles con la libertad (más que nada porque supeditan todo a su dios, ponen el énfasis en dios no en la libertad del ser humano).
Por lo demás, el libro está muy bien. Es una pena que se retractara de parte de él posteriormente porque creo que sus posiciones suelen ser acertadas, sensatas y moderadas. En fin, me leeré 'La fatal arrogancia' a ver qué nos cuenta ahí. Gracias por la recomendación.
Un saludo.
Publicar un comentario en la entrada