martes 29 de diciembre de 2009
Lo que se ve y lo que no se ve
domingo 27 de diciembre de 2009
Sociedad y asociación
"La sociedad es el conjunto de servicios que los hombres prestan por la fuerza o voluntariamente los unos a los otros, es decir, servicios públicos y servicios privados."
"Los sectarios modernos oponen sin cese la asociación a la sociedad actual. No se dan cuenta de que la sociedad, en un régimen de libertad, es una verdadera asociación, muy superior a todas las que salen de su fértil imaginación."
Frédéric Bastiat, Lo que se ve y lo que no se ve. Capítulo VI. Los intermediarios.
sábado 26 de diciembre de 2009
Raíces cristianas de la economía de libre mercado

miércoles 23 de diciembre de 2009
Feliz Navidad
sábado 19 de diciembre de 2009
Silencios y palabras
jueves 17 de diciembre de 2009
Recomendaciones
martes 15 de diciembre de 2009
Fumador delincuente
Wyoming o cómo confundir churras con merinas
Charla de Mario Noya
jueves 10 de diciembre de 2009
España musulmana, más cerca
miércoles 9 de diciembre de 2009
Manipulación de la moneda
El rey no es señor de los bienes particulares ni se los puede tomar en todo ni en parte. Veamos pues, ¿sería lícito que el rey se metiese por los graneros de particulares y tomara para sí la mitad de todo el trigo y les quisiese satisfacer en que la otra mitad la vendiesen al doble que antes? No creo que haya persona de juicio tan estragado que esto aprobase; pues lo mismo se hace a la letra en la moneda de vellón antigua.Juan de Mariana, Tratado sobre la moneda de vellón.
martes 8 de diciembre de 2009
Apoyo a Hermann Tertsch

lunes 7 de diciembre de 2009
Impuestos
Por lo común, los impuestos son el azote de los pueblos y la pesadilla de todos los gobiernos. Para aquéllos son siempre excesivos, para éstos nunca sobrados y bastantes.
domingo 6 de diciembre de 2009
Manifiesto por la dignidad de España

Tenemos a Montilla un día sí y otro también diciendo que defiende la constitución mientras no para de pedir que el TC haga una sentencia favorable al estatuto catalán y es que no se puede defender una cosa y la contraria, esto ya lo dijo Aristóteles y después de más de 2300 años hay quien no se entera. Incluso hace unos días cuando Esperanza pedía equidad para las comunidades autónomas en el parlamento un diputado de CiU le decía que estaba intentando "torpedear el estatut".
Por eso hoy más que celebrar el "cumple" de la constitución me adhiero al manifiesto por la dignidad de España, o mejor dicho de los españoles, que somos los que formamos la Nación.
Aquí el texto del manifiesto:
Enlaces relacionados:LA DIGNIDAD DE ESPAÑA
“patria común e indivisible de todos los españoles”El 6 de Diciembre de 1978 el pueblo español ratificó en referéndum la Constitución española. Hoy celebramos el 31 aniversario de este importante acontecimiento histórico.
Las esperanzas e ilusiones despertadas por el marco jurídico destinado a la armonización de nuestra vida en común no han desaparecido. Tampoco sería justo que olvidáramos los grandes servicios que nuestra Carta Magna ha brindado a la convivencia en libertad y al bienestar común.
Pero junto a las bondades de la Constitución y a las ventajas que su aplicación ha proporcionado a los españoles, no podemos olvidar los escollos y las dificultades con las que se enfrenta en estos días, culminación de un largo período de deslealtades nacionalistas a la Constitución y a España. Deslealtad que podemos ejemplificar en la declaración de CIU, una vez que el Estatuto catalán pasó la criba del Congreso de Diputados: ‘Este Estatuto es sólo un peldaño más hacia la independencia de Cataluña’.
El carácter incluyente y abierto de nuestra Constitución ha servido para que los nacionalistas hayan utilizado las competencias transferidas para fomentar la desunión entre los españoles, cuando no el enfrentamiento. También les ha servido para magnificar las diferencias y minimizar o esconder lo mucho que nos une, tras tantos siglos de historia en común.
Pero, además, no podemos olvidar los ataques a la lengua española, como símbolo de unidad y entendimiento. O la quema de banderas españolas. O los silbidos al himno nacional. O la quema de fotos del Jefe del Estado. En resumen, una voluntad firme y persistente de ofender a España y a los españoles.
En fechas recientes hemos podido leer un editorial conjunto de doce periódicos catalanes, titulado ‘La dignidad de Cataluña’. Tanto este editorial, como el tripartito catalán y el resto de partidos nacionalistas, han tratado de intimidar al Tribunal Constitucional para que dicte una sentencia favorable a sus intereses partidarios. Y han amenazado con que la sociedad catalana articulará, si se ve defraudada, una respuesta legítima. Sin embargo, las respuestas legítimas, en democracia, se dan en las urnas y dentro del respeto debido a los procedimientos democráticos. No con populismos callejeros y algaradas.
Si la dignidad de los nacionalistas se fundamenta en la amenaza a las instituciones democráticas, a la violación de la Constitución, exigiendo una bilateralidad que crearía dos entes soberanos, a la exigencia de privilegios por razón del origen y a ilusorios derechos colectivos, la dignidad de España se asienta en valores más sólidos y respetables.
La dignidad de España se asienta en la libertad y en la igualdad ante la ley de todos los españoles; y se asienta en la solidaridad entre todos los territorios que configuran la nación española, cuya existencia sólo puede ser negada con base en la ignorancia o la mala fe.
Algunos nacionalistas se han atrevido a exigir al gobierno socialista (responsable último del inconstitucional Estatuto catalán) que cumpla los pactos acordados. Pero no podemos admitir que solamente nosotros, los ciudadanos españoles, tengamos que respetar los pactos que ellos hayan acordado con el gobierno, o entre ellos.
Nosotros exigimos respeto al pacto fundamental, aprobado por todos los electores españoles, la Constitución de 1978. Recordemos su artículo segundo: ‘La Constitución se fundamenta en la indisoluble unidad de la Nación Española’. Unidad que está entrelazada constitucionalmente con la autonomía y la solidaridad.
En estos preocupantes momentos que nos ha tocado vivir, cuando los partidos supuestamente nacionales han dejado de cumplir con sus responsabilidades históricas y constitucionales, por el deseo de poder a cualquier precio y por las deslealtades nacionalistas, quedamos nosotros, los ciudadanos comprometidos con la Constitución y con España.
6 de Diciembre de 2009
FIRMADO POR:
CÍRCULO BALEAR
ASOCIACIÓN 11-M. VERDAD Y JUSTICIA
PLATAFORMA CIUDADANA PEONES NEGROS
PLATAFORMA VALENCIANA POR LA LIBERTAD LINGÜÍSTICA
PROFESIONALES POR LA ÉTICA
ASOCIACIÓN POR LA TOLERANCIA
CONVIVENCIA CÍVICA CATALANA
MESA POR LA LIBERTAD LINGÜÍSTICA
FUNDACIÓN UNIDAD + DIVERSIDAD
FUNDACIÓN DENAES
VOCES CONTRA EL TERRORISMO
ASOCIACIÓN VICTIMAS DEL TERRORISMO VERDE ESPERANZA
Texto del manifiesto
Manifiesto por la dignidad de España, por Elentir
La dignidad de España "patrica común e indivisible de todos los españoles", en Batiburrillo
jueves 3 de diciembre de 2009
Manifiesto «En defensa de los derechos fundamentales en internet»
Ante la inclusión en el Anteproyecto de Ley de Economía sostenible de modificaciones legislativas que afectan al libre ejercicio de las libertades de expresión, información y el derecho de acceso a la cultura a través de Internet, los periodistas, bloggers, usuarios, profesionales y creadores de Internet manifestamos nuestra firme oposición al proyecto, y declaramos que:
- Los derechos de autor no pueden situarse por encima de los derechos fundamentales de los ciudadanos, como el derecho a la privacidad, a la seguridad, a la presunción de inocencia, a la tutela judicial efectiva y a la libertad de expresión.
- La suspensión de derechos fundamentales es y debe seguir siendo competencia exclusiva del poder judicial. Ni un cierre sin sentencia. Este anteproyecto, en contra de lo establecido en el artículo 20.5 de la Constitución, pone en manos de un órgano no judicial -un organismo dependiente del ministerio de Cultura-, la potestad de impedir a los ciudadanos españoles el acceso a cualquier página web.
- La nueva legislación creará inseguridad jurídica en todo el sector tecnológico español, perjudicando uno de los pocos campos de desarrollo y futuro de nuestra economía, entorpeciendo la creación de empresas, introduciendo trabas a la libre competencia y ralentizando su proyección internacional.
- La nueva legislación propuesta amenaza a los nuevos creadores y entorpece la creación cultural. Con Internet y los sucesivos avances tecnológicos se ha democratizado extraordinariamente la creación y emisión de contenidos de todo tipo, que ya no provienen prevalentemente de las industrias culturales tradicionales, sino de multitud de fuentes diferentes.
- Los autores, como todos los trabajadores, tienen derecho a vivir de su trabajo con nuevas ideas creativas, modelos de negocio y actividades asociadas a sus creaciones. Intentar sostener con cambios legislativos a una industria obsoleta que no sabe adaptarse a este nuevo entorno no es ni justo ni realista. Si su modelo de negocio se basaba en el control de las copias de las obras y en Internet no es posible sin vulnerar derechos fundamentales, deberían buscar otro modelo.
- Consideramos que las industrias culturales necesitan para sobrevivir alternativas modernas, eficaces, creíbles y asequibles y que se adecuen a los nuevos usos sociales, en lugar de limitaciones tan desproporcionadas como ineficaces para el fin que dicen perseguir.
- Internet debe funcionar de forma libre y sin interferencias políticas auspiciadas por sectores que pretenden perpetuar obsoletos modelos de negocio e imposibilitar que el saber humano siga siendo libre.
- Exigimos que el Gobierno garantice por ley la neutralidad de la Red en España, ante cualquier presión que pueda producirse, como marco para el desarrollo de una economía sostenible y realista de cara al futuro.
- Proponemos una verdadera reforma del derecho de propiedad intelectual orientada a su fin: devolver a la sociedad el conocimiento, promover el dominio público y limitar los abusos de las entidades gestoras.
- En democracia las leyes y sus modificaciones deben aprobarse tras el oportuno debate público y habiendo consultado previamente a todas las partes implicadas. No es de recibo que se realicen cambios legislativos que afectan a derechos fundamentales en una ley no orgánica y que versa sobre otra materia.
