
Por más que leo el artículo que hace unos días publicó Savater en El país, no termino de entenderlo. Primero critica a los que defendemos la libertad con "fervor mesiánico", discúlpeme Sr Savater, pero Mesías, con mayúsculas, sólo uno y hace 2000 años, año arriba, año abajo.
Dice que defendemos el "gratis total" y que la libertad es otra cosa, cierto, nosotros, por lo menos los que apoyamos el manifiesto libertad 2.0 no defendemos el gratis total, es más, defendemos la propiedad privada, que junto el derecho a la vida son dos pilares de una sociedad libre. Pero claro, hay una cosa llamada Internet que te permite compartir casi sin límites, y ocurre además, otra circunstancia curiosa y es que cuando tú compartes una canción, película, etc, no dejas de poseerla, al contrario se multiplica, por lo que el concepto de robo, propiedad, etc, no es aplicable de la misma manera a un objeto físico (una mesa) que a algo intangible como una canción, ya que ésta es independiente del soporte. Además, esto nos llevaría a otro tema algo más largo.
Por último, y éste era el objeto de mi entrada, habla de Mecenas, ese gran patrocinador de grandes escritores como "Virgilio, Horacio, Propercio, Vario y otros", como comenta Savater, él lejos de alegrarse de que existieran personas altruistas y con esa sensibilidad hacia el arte, se entristece de que defiendo la libertad volvamos a una situación similar, no sé de dónde lo saca, pero es su conclusión.
Pues bien Sr Savater, usted habla de que "los mecenas de mañana serán distintos, más corporativos y multinacionales, pero volverán a reservarse la exclusiva de los artistas empujados a su protección por la necesidad. Y no lo duden, también impondrán sus condiciones a los productos que van a financiar". Ahí se ha equivocado de lleno, porque ¿quién es el mecenas de hoy? El estado, ¿acaso el estado no impone sus condiciones a los productos que financia? ¿Acaso el estado no favoreces a sus amigos "zejateros", mal llamados artistas y pro-hombres (y mujeres) de la "kultura" como Ramoncín, Teddy, Almodóvar, Víctor Manuel (sí, le cantabas a Franco), y un larguísimo etcétera?
Hoy en día, no sólo existiría un Mecenas, si no (y ciñiéndome a España) existirían 45 millones de Mecenas, 45 millones de personas, de individuos que decidirían si financian algo o no a través de conciertos, a través de ir al cine, teatro, comprar libros, en fin, infinidad de cosas. ¿Acaso el estado sabe mejor que nosotros lo que hemos de hacer con nuestro dinero? ¿Acaso a Savater, tanto que le gusta la ética, le parece más ético que el estado usando la fuerza nos robe el dinero y lo dé a quién queira en vez de lo usemos libremente sus legítimos dueños?
¿Acaso es más ético o legítimo que el estado financie una película a que vaya yo al cine? ¿O que dé patente de corso a unos piratas para que cada vez que compro un cd les pague un canon que es lo más parecido al impuesto revolucionario legal en vez de comprarlo o descargarme previo pago en iTunes o Spotify una canción?
No hay que dejarse engañar, ni desviarse con los cantos de sirena (o sireno en este caso), la cultura no va a desaparecer, desaparecerán sus intermediarios, se abaratarán costes, cambiarán los modelos de negocio, pero antes existió la cultura, ahora existe y siempre existirá.
Sr Savater, déjese de milongas, cada individuo persigue unos fines haciéndose uso de los medios a su alcance y el estado, a través, repito, de la fuerza sólo se dedica a chupar cual parásito, los recursos para su propio beneficio, que es extenderse más y más, pervirtiendo y destruyendo todo lo que toca, también la cultura.
¡Viva Mecenas!
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3 comentarios:
¡Ay Savater, Savater, que cada día que pasa entiendes menos!
Quien me iba a decir a mí hace veinte años que mi héroe intelectual de entonces terminaría raspando sus propias bobadas en el mismo diario impertinente de la mañana. Sic Transit.
Creo que has sacado las palabras de Savater completamente fuera de contexto. Él lo que hace es defender el derecho a la propiedad privada, en este caso, de la propiedad intelectual. Lo que viene a decir es que gracias a este instrumento jurídico y al gran consumo y difusión de la cultura los artistas han podido gozar de una independencia mayor porque ya no dependen de un solo mecenas, un monarca o un burgués adinerado, sino de muchos consumidores. No creo que él arremeta contra iTunes o Spotify como tú infieres porque esos son mecanismos que sí respetan los derechos de autor. Sin embargo, la mayoría de copias que circulan por internet no los respetan.
Por otro lado, pareces confundir la naturaleza intangible del bien inmaterial conocido como derecho de autor o propiedad intelectual con su libre difusión sin coste. Todo autor tiene derecho a ser remunerado por cada una de las copias que se hacen de su obra. Así que las copias que circulan por internet por las que el autor no ha cobrado sí infringen los derechos de autor. Concretamente, son un ilícito civil. Además, a eso hay que añadir que si los difusores de las copias se lucran con ellas, cometen un ilícito penal, pero no hay que obviar la primera parte lo que sí da derecho a los autores o a las asociaciones que los representan a reclamar esos derechos, incluso a llegar a los tribunales en su defensa. Puede que el autor renuncie a sus derechos de autor como fue el caso de Thomas Paine, que nunca quiso cobrar por las copias de ninguno de sus escritos, alguno de los cuales han sido muy influyentes (fue el caso de 'El sentido común' o 'Los derechos del hombre'). Sin embargo, eso es cosa del autor. Nadie puede arrogarse la facultad de adquirir una copia de una obra sin pagar a su autor y encima pretender erigirlo en derecho: ¡el derecho de los okupas digitales! Para que se entienda mejor: es como si yo no pagara por el uso de una patente que no es mía (aún sin obtener un lucro en el sentido jurídico).
Yo estoy de acuerdo contigo quizás en la cuestión del modelo de negocio. Sí, el modelo de negocio de las discográficas, las productoras cinematográficas y, más adelante, las editoriales deberá reinventarse, pero eso es una cuestión comercial independiente del legítimo derecho que seguirán ostentando los autores a cobrar por su obra.
Por último, no creo que Savater afirme en el artículo que desee que el Estado sea el mecenas. Más al contrario, parece defender que los mejores mecenas son el gran público y que lo aborrecible es precisamente lo contrario: que el mecenazgo del Estado o algún particular sea lo inevitable. Tal vez al gobierno le convenga que los autores tengan necesidad de mecenas y por eso hace tan poco por proteger la propiedad intelectual. ¿No lo habías mirado así? Yo no lo había pensado hasta que no he leído este artículo de Savater. En fin, yo soy el primero que está en contra de cómo se está preparando esta nueva legislación que será, de hecho, la ley Corcuera de internet. Es una vergüenza que la garantía esencial de la tutela judicial en los cierres de páginas webs figure en una norma reglamentaria y no en la propia ley, pero de ahí a pretender que los programas P2P y demás software de intercambio de archivos son respetuosos de los derechos de autor hay un trecho. De todas formas yo confío en que poco a poco vayan saliendo más opciones legales como spotify que sean realmente eficaces en la distribución por internet de esos contenidos.
Un saludo.
Pepe, en el tema de la propiedad intelectual no voy a entrar, porque tendría que preparlo sinceramente, no es un tema baladí.
Luego, en parte tienes razón o por lo menos se podría interpretar de esa manera las palabras de Savater, pero se sigue equivocando, porque hoy en día, y repito el Mecenas es el estado en la mayor parte, y los piratas como la SGAE y las gestoras de derechos o como se llamen gozan de la protección y bendición (laica) del estado.
Entonces, lo que no puede Savater es decirnos que los que nos oponemos a la ley defendemos el gratis total, porque no es así o por lo menos no todos, es cierto que el primer manifiesto tenía sus agujeros y que otro que sacaron después también.
Por último, se lamenta de que sean empresas ¿qué malo habría en las empresas? Ojalá a las empresas les diera por financiar a más artistas (de verdad).
Por cierto, muy bueno lo de la ley Corcuera, también llamada patada en la puerta, a ésta se le dice patada en router.
Un saludo.
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